Atuel: el corte del río sumó una cruenta postal de peces muertos

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El histórico Puesto Ugalde, ubicado a unos 5 kilómetros del Puente Vinchuqueros. Las carpas, cuando el río quedan sin agua, ensayas su salvación volviendo contra el cauce del río para el lado de Mendoza pero quedan amontonadas en los remansos.

“Hasta el domingo corría un hilo de agua. Pero ahora nada. Las carpas quieren volver, buscando agua y quedan amontonadas en los remansos, muertas”. Así describe Sara Ugalde el cruel y alarmante paisaje que deja el corte del río Atuel en el oeste pampeano.

Sara Ugalde vive en Santa Isabel. Es una las pobladoras del oeste atenta al daño que provoca el corte del río y desafía ese ambiente agrestre y desértico.

Ahora, apenas vio la mortandad de carpas que provocó el corte abrupto del cauce el río Atuel por el inicio de la temporada de riego en territorio mendocino envió la novedad a las autoridades de la subsecretaría de Medio Ambiente.

Su madre y su hermano ocupan el histórico Puesto Ugalde ubicado a unos 5 kilómetros -para el lado de La Pampa- del Puente Vinchuqueros.

“Le envié fotos (Fabián Tittarelli) del campo en que está mi mamá y mi hermano. Pasa el río Atuel. Estuve el fin de semana. Cuando el río se empieza a secar hay una gran mortandad de carpas y otros tipos de peces”, dijo Sara en diálogo con El Diario.

“Hoy está más seco. Es una pena. cada vez que se corta el río, hay una gran mortandad de peces. Quedan en los remandos, en los pozos. y se empiezan a morir porque les empieza a falta oxígeno, no comen. Y quedan ahí”, indicó.

“En esa zona hay un paso de piedra en el campo, donde está la pasarela de Puesto Ugalde. Quedan encajadas en las piedras y se mueren. Es una lástima que cada que cortan el agua pasa eso”, añadió Sara.

Explicó que el fenómeno de la mortandad de carpas pasó por primera vez el año pasado, en el 2018. “Ahora otra vez. Años anteriores no se cortó. Venía poca, pero venían en forma permanente. Ahora se empezó a secar, por el corte y el calor”, detalló.

“Las carpas, pobres, buscan en contra del agua, para el lado de Mendoza. A contramano: uno ve que ellas quieren volver, pero quedan ahí en los remansos”, describió con palabras sencillas pero precisas el desastre ecológico y el desbarajuste que provoca en la naturaleza el corte del río.

“Le decía a Fabián (Tittarelli) que es una lástima que no se pueda hacer algo, una represa. Pero como la carpa es de río, vive corriendo (en el río)”, afirmó.

El río Atuel bajó su caudal en el último mes, cuando empezó el riego en el lado de Mendoza. “Hasta ahora corría y corría, pero ahora ya no hay nada, no hay agua. Por la lluvia puede haber algo, pero no es porque sea caudal”, dijo.

Sara explicó otros fenómenos del daño ambiental que ocurren con el corte del río: “mi hermano me comentaba que va la gente que pone colmenas. Porque la flor de algarrobo es muy buena para la miel. Pero las abejas se quedan sin agua, porque toman del río. es una cadena”, contó.

“Los pájaros ya buscan para el lado de la casa (se van de la costa del río). Los únicos que están felices son los jabalíes porque se alimentan de los pescados. Es un problema. Es la problemática del Atuel”, resumió Sara.

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