Un violento enfrentamiento tuvo lugar este lunes por la tarde en el barrio Aquiles Regazzoli, conocido como Peñi Ruca, en Santa Rosa, tras un allanamiento equivocado por parte del Grupo Especial de Operaciones (GEO) y personal de la Seccional Tercera de la Policía. La intervención provocó la reacción de familiares y vecinos de la vivienda allanada, lo que resultó en forcejeos, golpes y tres personas demoradas.

Según el relato de la afectada, una joven madre, la policía irrumpió en su domicilio buscando a un sospechoso que vivía a dos casas de distancia. «Rompieron todo sin darme la oportunidad de defenderme. Yo recién llegaba de trabajar, estaba con mi hija de 7 años, y me apuntaban con armas», denunció la joven, quien también afirmó haber recibido golpes al intentar impedir los daños en su hogar.
Familiares y vecinos se congregaron para intentar detener el allanamiento, ya que la familia no tenía ninguna relación con el sospechoso que la policía buscaba. «Mi marido intentó defenderme, y llamé a mi papá porque estaba sola. A él lo golpearon, fue un abuso de autoridad», añadió la mujer, quien este martes presentó una denuncia formal en la Fiscalía.
La versión policial
El comisario Cristian Acosta, jefe de la Seccional Tercera, explicó que el operativo se originó tras una denuncia el domingo por la noche sobre disparos de arma de fuego en la vía pública. La policía identificó al sospechoso, un joven con antecedentes penales, y buscaba el arma utilizada. Sin embargo, el lunes por la tarde, el Grupo GEO ingresó erróneamente a la vivienda de la joven madre, lo cual fue admitido por los agentes.
Acosta detalló que, debido a la confusión, los vecinos reaccionaron de manera violenta, arrojando piedras y escupiendo a los policías, lo que motivó que los agentes respondieran con postas de goma para repeler las agresiones. «La policía puede cometer un error, somos responsables de nuestro accionar, pero no se justifica la agresión», sostuvo el comisario.
Finalmente, el allanamiento se realizó en el domicilio correcto, donde fue detenida la esposa del acusado, pero no se encontró ni el arma ni al sospechoso. La policía también secuestró el automóvil de la mujer, en el que el joven había escapado.
