La mañana de este domingo en Santa Rosa estuvo marcada por dos episodios de conducción peligrosa y resistencia a la autoridad protagonizados por conductores en estado de ebriedad. Ambos hechos derivaron en la detención de los implicados y el secuestro de sus vehículos.

Caso 1: Un oficial de la PSA cruzó semáforos en rojo y se negó al test de alcoholemia
El primero de los incidentes comenzó a las 7.15 horas cuando el Cecom recibió múltiples llamados alertando sobre un auto oscuro que realizaba maniobras peligrosas por la Avenida Belgrano. Las cámaras de vigilancia confirmaron que el vehículo cruzó tres semáforos en rojo.
Personal de la Seccional Segunda localizó el auto, un Chevrolet Cruze negro, en la calle San Juan al 200. El conductor, identificado como Sergio Emanuel Fernández, de 32 años, Oficial Principal de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA), se negó a identificarse y mostró una actitud agresiva hacia los efectivos, quienes debieron reducirlo.
Dentro del vehículo se percibía un fuerte olor a alcohol y vómito. Aunque se solicitó la realización del alcotest, Fernández se negó, por lo que se le aplicó el máximo nivel de alcohol en sangre en el acta correspondiente. Tras su detención, el Chevrolet Cruze fue secuestrado y trasladado al Playón Municipal.
Caso 2: Con 2.3 gramos de alcohol en sangre, chocó y quiso escapar
Minutos después, a las 7.30 horas, se reportó otro incidente en el centro de Santa Rosa. Un automóvil chocó en la esquina de Gil y huyó realizando maniobras peligrosas. Personal de la Seccional Tercera localizó al vehículo, un Honda negro, en la intersección de Av. España y Pellegrini.
El conductor, Pablo Ezequiel García Duperre, de 33 años, fue sometido al test de alcoholemia, arrojando un resultado de 2.3 gramos de alcohol en sangre. Al ser interceptado, insultó y se resistió al accionar policial, intentando subirse al vehículo para escapar. Los efectivos lograron demorarlo y trasladarlo a la seccional.
Ambos incidentes revelan la falta de control y responsabilidad en las calles de Santa Rosa, dejando en evidencia la necesidad de mayores controles y sanciones para los conductores en estado de ebriedad.
