La ministra de la Producción de La Pampa, Fernanda González, expresó su profunda preocupación por la crítica situación que atraviesan los frigoríficos pampeanos, golpeados por la caída del consumo, la suba del precio de la hacienda y el impacto de las políticas nacionales. La crisis ya se traduce en despidos, suspensiones de faena y reducción de actividad, afectando a uno de los sectores productivos que más empleo genera en la provincia.

“Es una situación muy complicada. Hay una baja en el consumo y el valor de la hacienda es alto, con lo cual los frigoríficos están en una situación muy difícil. Estamos buscando herramientas para acompañarlos”, afirmó la funcionaria en diálogo con Radio Kermés.
El panorama se agravó en los últimos días. El Frigorífico Pico, con plantas en General Pico y Trenel, despidió a 90 trabajadores, según denunció el titular del gremio de la Carne, Walter Loza. Por su parte, Carnes Pampeanas, controlado por el Grupo Lequio, anunció la suspensión total de la faena esta semana y otorgó vacaciones a su personal.
El CEO del Grupo Lequio, Alfredo Cassani, sostuvo que la industria enfrenta múltiples factores adversos, como “la carga impositiva, los elevados costos operativos y un dólar anclado” que impiden competir, especialmente en mercados de exportación. La planta, ubicada entre Santa Rosa y Anguil, tiene capacidad para faenar 700 cabezas diarias, pero actualmente apenas procesa 400.
González subrayó que el sector frigorífico es uno de los más importantes en términos de generación de empleo y valor agregado en la cadena cárnica pampeana, por lo que la crisis no solo afecta a las plantas, sino a toda la economía regional.
