La cantante e influencer santiagueña Valentina Olguín, de 26 años, está siendo investigada por la Justicia Federal de Tucumán por el uso indebido de datos fiscales pertenecientes a cinco gobernadores argentinos, entre ellos el pampeano Sergio Ziliotto, para realizar importaciones de ropa de alta gama desde el exterior.

El caso tomó estado público cuando el gobernador tucumano Osvaldo Jaldo recibió un correo electrónico sobre una compra que él nunca había realizado. Inmediatamente presentó una denuncia formal, que derivó en una investigación encabezada por el fiscal Agustín Chit, quien descubrió que Axel Kicillof, mandatario bonaerense, también había sido víctima de un hecho similar.
A la lista de damnificados se sumaron luego Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Claudio Poggi (San Luis) y Sergio Ziliotto (La Pampa), quien ya prestó declaración en la causa. Todos ellos figuraban como titulares fiscales de compras realizadas de manera fraudulenta por la influencer, que luego revendía los productos a través de sus redes sociales.
Según declaró Olguín, había agotado su cupo de compras permitidas y buscó los datos en internet. Sin embargo, esta justificación no convenció a la Justicia, que ordenó un allanamiento en su departamento en el barrio de Núñez (Buenos Aires). Allí se secuestraron electrodomésticos, prendas de vestir y documentación que vincularía a la joven con una red delictiva organizada, dedicada a este tipo de maniobras.
El fiscal Chit señaló que la joven no contaba con una tienda física, sino que utilizaba sus redes sociales para promocionar los looks con las prendas importadas, lo cual funcionaba como un gancho comercial.
“Lo que hacía era mostrar sus looks, y ese era el gancho para que la gente quisiera adquirir esta ropa”, explicó Chit.
Las autoridades judiciales esperan que en los próximos días el juez José Manuel Díaz Vélez defina la situación procesal de Olguín, quien podría enfrentar cargos por estafa, falsificación de datos y asociación ilícita.
