El abandono de obras viales en La Pampa por parte del Gobierno Nacional genera preocupación por múltiples razones. Además de comprometer la transitabilidad, se teme un aumento en la siniestralidad vial y se anticipa un impacto negativo en la economía local.

La falta de mantenimiento de las rutas nacionales, que son vitales para el transporte de la producción primaria y el turismo en la región, es un motivo de alarma. La paralización de pagos a las empresas constructoras desde diciembre del año pasado ha generado una deuda acumulada de más de 5.700 millones de pesos, afectando seriamente el avance de importantes proyectos viales.
Entre las obras afectadas se encuentran la reconstrucción de la Ruta 151 en el límite con Río Negro, la intervención en la Ruta Nacional 152 en General Acha, y la reconstrucción de la Ruta Nacional 188 en Realicó, entre otras.
Además, proyectos planificados, como la repavimentación de la Ruta 35 entre Winifreda y Castex, y la reconstrucción de la Ruta Nacional 152, han sido abandonados sin siquiera analizar las ofertas de las empresas constructoras, dejando en incertidumbre el futuro de la infraestructura vial en la provincia.
Esta situación no solo impacta en la seguridad y el desarrollo económico de La Pampa, sino que también evidencia un preocupante desinterés por parte del Gobierno Nacional en garantizar la adecuada conectividad y desarrollo de la región.
