Caputo reiteró que la inflación se desacelerará en abril y prometió que vienen «los mejores 18 o 20 meses de la Argentina en décadas»

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Horas antes de la difusión del Índice de Precios al Consumidor (IPC) correspondiente a marzo, que el INDEC proyecta por encima del 3%, el ministro de Economía, Luis Caputo, reiteró que la inflación comenzará a desacelerarse a partir de abril y anticipó que se avecinan «los mejores 18 o 20 meses que la Argentina haya vivido en décadas».

Caputo reiteró que la inflación se desacelerará en abril y prometió que vienen «los mejores 18 o 20 meses de la Argentina en décadas»
Caputo reiteró que la inflación se desacelerará en abril y prometió que vienen «los mejores 18 o 20 meses de la Argentina en décadas»

Durante una exposición en un evento organizado por la Cámara de Comercio de Estados Unidos, Caputo destacó positivamente la recuperación en la demanda de dinero y afirmó: «Creo que a partir de abril vamos a ver una desaceleración importante de la inflación». Además aseguró: «Definitivamente veremos un proceso de desinflación acompañado por mayor crecimiento».

Consultado sobre la meta de reducción inflacionaria, el funcionario sostuvo que «la inflación tendrá certificado de defunción», aunque precisó que el momento en que esto ocurra dependerá de la recuperación en la demanda de dinero, vinculada a la confianza y a la baja progresiva de las tasas de interés.

Caputo calificó la situación actual como un proceso virtuoso y afirmó: «A partir de abril, los próximos 18 o 20 meses serán probablemente los mejores que Argentina haya visto en las últimas décadas».

En cuanto a las razones por las que el gobierno no logró una baja más contundente de la inflación, como había prometido el diputado Javier Milei, el ministro explicó que el proceso de desinflación sostenido en 2025 se vio interrumpido antes de las elecciones por una dolarización masiva.

Sobre la demanda de dinero, Caputo señaló que, aunque Argentina podría haber crecido un 7% el año pasado, la expansión fue del 4,4%. Atribuyó esta diferencia a la fuerte caída de la demanda de dinero, que se redujo al dolarizarse el 50% del M2. Recordó que la inflación es un fenómeno monetario que resulta del exceso de oferta, caída de la demanda o ambas causas.

Acerca del comportamiento del consumo, precisó que es heterogéneo y que «no todos reaccionan igual ante un mismo escenario». Añadió que los resultados dependen de los incentivos ofrecidos y sostuvo que «Argentina siempre dio los incentivos incorrectos».

En ese sentido, Caputo lamentó que el país haya tenido históricamente déficit fiscal financiado con aumento de impuestos, lo que elevó los costos y cerró la economía. Indicó que el empresariado respondía a ese contexto con conductas defensivas, mientras que ahora, en un esquema sin déficit fiscal, se están reduciendo impuestos y la emisión monetaria, lo que contribuye a bajar la inflación. Asimismo, destacó que la apertura económica genera el incentivo correcto basado en la competencia.

Al referirse a la adaptación empresarial, ejemplificó con dos casos: el de la empresa Fate, cuyo dueño amenazó con cerrar si no se mantienen las condiciones previas, y el de Lumilagro, que decidió invertir y adaptarse al nuevo contexto.

El ministro afirmó que, si bien el empleo total ha crecido en más de 200 mil puestos, lamentablemente la mayoría corresponde a sectores informales. Destacó que este proceso de reconversión forma parte del cambio estructural necesario.

Finalmente, señaló que el modelo anterior estaba demostrado como fracasado, no solo en Argentina sino a nivel mundial. Explicó que la reconversión industrial y la terciarización económica son fenómenos globales y concluyó: «Para que haya mayor empleo es imprescindible un crecimiento sostenido, porque de lo contrario se trata de un falso crecimiento».