
El gobierno nacional de Javier Milei oficializó la conformación de su nueva Mesa Federal de Gobernadores, orientada a articular con mandatarios que “compartan el espíritu de cambio”. Pero entre los invitados no figura Sergio Ziliotto, gobernador de La Pampa, quien criticó la convocatoria y decidió mantenerse al margen. 
¿Qué pasó?
• Según el decreto que relanza la mesa, solo están convocados los gobernadores “afines” al oficialismo. 
• Ziliotto rechazó la convocatoria como un “diálogo vacío” y advirtió que el modelo del Gobierno nacional parte de un esquema de “ajuste, represión y exclusión”. 
• En respuesta, desde Buenos Aires también se percibe la gestión pampeana como una de las provincias que se mantendría al margen de las renovadas políticas de articulación con el Ejecutivo.
Las implicancias
La exclusión de La Pampa del espacio que agrupa a los gobernadores abre una ventana de tensión institucional: en un marco económico crítico, la falta de participación formal en los mecanismos de diálogo puede afectar la negociación de fondos, obras y recursos para la provincia. Ziliotto, en ese sentido, cuestionó que se avance sin consenso federal ni participación activa. 
Claves para seguir
• Si otras provincias comienzan a tomar distancia del Ejecutivo nacional, podría reconfigurarse la mesa y abrirse paso a nuevas formas de coordinación.
• La Pampa podría buscar pactos bilaterales con Nación o fortalecer alianzas regionales para evitar quedar al margen de decisiones clave.
• La opinión pública ya mide cómo este tipo de exclusiones inciden en el desarrollo local y en la percepción de la gobernabilidad nacional.
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Esta decisión deja a Ziliotto y a La Pampa fuera del primer nivel de diálogo del Gobierno nacional, en un momento donde las provincias reclaman mayor protagonismo y recursos. El “diálogo” ya no es sólo protocolar: es estratégico.
