El líder de la ultraderecha británica y aliado de Milei viajará a la Argentina para afirmar que las Malvinas son «innegociables»

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El líder ultraderechista británico Nigel Farage, aliado de Javier Milei, anunció que viajará a Argentina para reafirmar que las Islas Malvinas son «innegociables». Farage, el único político al que Milei deseaba conocer en el Reino Unido, declaró que visitará Buenos Aires en otoño de 2026 para reunirse con el presidente argentino y transmitir un mensaje claro: “Queremos mantener las mejores relaciones posibles con Argentina, pero esta cuestión no es negociable y no va a suceder”.

El líder de la ultraderecha británica y aliado de Milei viajará a la Argentina para afirmar que las Malvinas son «innegociables»
El líder de la ultraderecha británica y aliado de Milei viajará a la Argentina para afirmar que las Malvinas son «innegociables»

Estas declaraciones se suman a la controversia generada tras la filtración de una comunicación interna del Pentágono en la que se sugiere que Donald Trump podría reconsiderar su posición sobre la soberanía de las Malvinas como represalia por la negativa del primer ministro laborista Keir Starmer a apoyarlo en un conflicto con Irán. Tradicionalmente, Estados Unidos mantiene una postura de neutralidad en la disputa y reconoce el control británico de facto sobre el archipiélago. En la guerra de 1982, el gobierno de Ronald Reagan respaldó militarmente e inteligentemente a Margaret Thatcher tras fracasar las negociaciones diplomáticas.

La reacción en Reino Unido fue inmediata y unánime, con respuestas del gobierno laborista, la jefa del Foreign Office Yvette Cooper, los representantes de las Islas Malvinas, así como líderes de diversos partidos políticos. Farage, quien lidera el partido Reform UK y comparte afinidades ideológicas con Milei, fue contundente en sus mensajes a través de Twitter y declaraciones públicas. Al ser consultado sobre qué le diría a Trump respecto a su posible cambio de postura sobre las Malvinas, Georgias e Islas Sandwich del Sur, afirmó: “Simplemente le diría que eso no va a suceder”.

En Argentina, la filtración desencadenó una reacción ultranacionalista liderada por Milei, el canciller Pablo Quirno y sectores libertarios en redes sociales, quienes rápidamente reclamaron la soberanía argentina sobre las islas. Sin embargo, hasta el momento no se ha confirmado la veracidad de la filtración, y el Departamento de Estado estadounidense reiteró su habitual neutralidad. Además, se informó que la filtración ya estaría influyendo en las estrategias diplomáticas, pues el gobierno de Trump mantiene conversaciones con el de Starmer para presionar a Irán a reabrir el Estrecho de Ormuz.

En Londres, el arco político exige al rey Carlos que solicite a Donald Trump explicaciones sobre el correo que sugiere un posible apoyo estadounidense a Argentina en la cuestión Malvinas. Esta situación complica el esperado viaje de Milei al Reino Unido, que originalmente había planeado para abril o mayo pasados, con la posibilidad de asistir en julio a la Conferencia de Acción Política Conservadora (CPAC) en Londres. En una entrevista con The Telegraph en diciembre, Milei elogió la visión anti-Brexit de Farage y expresó su interés en aprender de su experiencia en la Cámara de los Comunes.

Se desconoce si Milei recibirá a Farage durante su visita. Mientras tanto, el canciller Quirno fue el único funcionario argentino que le extendió un gesto cordial, respondiendo con un “Hugs” (abrazos) a un tuit del líder británico donde afirmaba que “las Falklands son y serán siempre británicas”. En contraste, sectores libertarios argentinos respondieron con frontal rechazo.

Más allá de la polémica por las Malvinas, especialistas consultados por Clarín indicaron que el verdadero desafío para el gobierno de Milei será cómo enfrentar la explotación petrolera anunciada para 2028 por la empresa israelí Navitas, en sociedad con la británica Rockhopper, en aguas en disputa de las islas. Esta iniciativa representa un duro golpe para Argentina, que se opone firmemente a la operación.

Según expertos, el gobierno argentino podría aplicar una estrategia similar a la utilizada en el caso de la Fragata Libertad, retenida en Ghana por fondos externos reclamantes de deuda soberana. En aquel caso, se apeló a la inmunidad soberana de los buques de guerra mediante acciones legales en tribunales internacionales, con resultados favorables. La disputa sobre la extracción petrolera en Malvinas podría entonces elevarse ante el Tribunal Internacional del Derecho del Mar (ITLOS), con sede en Hamburgo, buscando medidas cautelares que desincentiven la inversión privada y defiendan la soberanía argentina.

Esta confrontación sin dudas agravaría aún más las relaciones con el Reino Unido e incluso con Israel, país aliado de Milei cuyo gobierno ha intentado distanciarse de las operaciones de Navitas, argumentando que se trata de un asunto privado y no estatal. En definitiva, Argentina enfrenta un complejo escenario diplomático y geopolítico que pondrá a prueba la gestión del presidente Javier Milei.