La jueza Marisol Rodríguez condenó a Leonardo Alexis Isequilla, un empleado judicial, a dos años de prisión en suspenso por el hurto de dinero de dos expedientes pertenecientes a la Fiscalía de Delitos contra la Propiedad. Además, fue inhabilitado de manera perpetua para ejercer cargos públicos y deberá devolver un total de 1.219.090 pesos y 1.900 dólares sustraídos.

Un caso de abuso de confianza
El hecho se descubrió cuando uno de los propietarios de los fondos faltantes acudió a la Fiscalía para retirarlos y constató que no estaban. Esto motivó una investigación de oficio que reveló que Isequilla, valiéndose de su acceso a los legajos, se apoderó de los fondos mediante engaños.
El imputado habría convencido al personal administrativo de que los fiscales Facundo Bon Dergham y Leticia Pordomingo habían solicitado el retiro del dinero. Sin embargo, en lugar de entregarlo a los legítimos dueños, lo utilizó para su beneficio personal.
Pruebas y procedimientos
Tras la denuncia, se llevaron a cabo requisas en el lugar de trabajo de Isequilla y un allanamiento en su domicilio, donde se encontraron los paquetes de dinero rotulados con los números de legajo, parte del dinero sustraído, 800 dólares y pesos chilenos.
Pruebas adicionales, como el análisis de cámaras de seguridad y el libro de actas de Mesa de Entrada, respaldaron la acusación contra el imputado.
Sentencia y medidas adicionales
El juicio abreviado fue acordado entre el fiscal general Máximo Paulucci y el defensor particular Rodrigo Villa, y avalado por la jueza Marisol Emilia Rodríguez. Isequilla deberá devolver el dinero en un plazo de 180 días, para lo cual se crearán cuentas en pesos y dólares.
Por otra parte, la Fiscalía de Investigaciones Administrativas (FIA) evaluará las sanciones administrativas que correspondan, incluyendo una posible exoneración.
