Raúl y Víctor Sotelo, hermanos de 22 y 24 años, fueron condenados a penas de prisión efectiva por delitos de hurto y robo en la capital pampeana. Las sentencias fueron dictadas a fines de noviembre por los jueces Carlos Ordás y Florencia Maza, respectivamente, en causas que involucraron hechos ocurridos durante este año.

El caso de Raúl Sotelo
Raúl, de profesión lavacoches, fue condenado por el hurto de un alargue de 25 metros, un trípode con atril para Biblia y dos micrófonos, robados de la iglesia «Asamblea de Dios» en calle Farinatti. Ingresó al lugar a través de una ventana sin medidas de seguridad y fue detenido a pocas cuadras con los elementos sustraídos. El juez Ordás lo condenó a un mes de prisión efectiva por hurto simple en grado de tentativa, destacando su condición de reincidente.
La condena de Víctor Sotelo
Víctor enfrentó una causa por intento de robo en un local de ropa ubicado en Coronel Gil N° 87. Junto a otra persona, dañó la puerta del comercio para ingresar, pero fue detenido por la policía alertada a través del 101. La jueza Maza, al homologar el acuerdo de juicio abreviado, lo condenó a un mes de prisión por robo en grado de tentativa. Además, unificó esta pena con una anterior, dictada en junio, resultando en una condena total de siete meses de prisión, también como reincidente.
Las sentencias reflejan la continuidad de los esfuerzos judiciales en la provincia por combatir los delitos contra la propiedad.
