
Victorica tiene un nuevo orgullo. Con solo 10 años, León Medero acaba de cerrar el 2025 en lo más alto: terminó el año como el Nº1 del ranking FIDE de su categoría en toda la Argentina, posición que mantuvo firmemente durante los últimos doce meses.
Pero detrás del talento hay algo aún más grande: disciplina, sacrificio y una pasión inmensa. León entrena cuatro horas por día, todos los días, sin excepción. No importa si es feriado, cumpleaños o si sus amigos están jugando en la plaza: él se sienta frente al tablero, respira profundo y mueve una pieza más hacia su sueño.
Este pequeño gigante del ajedrez, nacido y criado en Victorica, La Pampa, está a tan solo 26 puntos de alcanzar su primer título internacional: Candidato a Maestro. Un logro enorme para cualquier jugador… y aún más para un niño de 10 años del oeste pampeano.
León ya es subcampeón Sudamericano y en este 2025 disputó casi 100 partidas pensadas en torneos de Argentina, Chile, Uruguay y Brasil, dejando la bandera pampeana bien alta en cada viaje.
Todavía le quedan dos desafíos antes de cerrar el año: un torneo en Mendoza y otro en Carlos Paz, donde buscará acercarse —o quizás alcanzar— ese título internacional que ya parece inevitable.
Su historia emociona porque no solo habla de talento, sino de esfuerzo, constancia y un pueblo entero que lo acompaña.
Victorica mira a León y ve algo más que un campeón: ve un ejemplo.
Porque cuando un niño del oeste pampeano se sienta todos los días frente al tablero como si fuera un altar, los sueños dejan de ser sueños y empiezan a convertirse en destino.
Y ahí está León, silencioso, concentrado, decidido…
moviendo la próxima pieza que lo llevará todavía más lejos.
