Magdalena Espósito Valenti y Abigail Páez, condenadas a prisión perpetua por el asesinato del pequeño Lucio Dupuy, ya no están juntas en el Complejo Penitenciario Federal de San Luis. Por pedido de Magdalena, fue trasladada al Complejo Penitenciario Federal U-6 en Luján de Cuyo, Mendoza. Este traslado fue ordenado por el Juzgado de Ejecución de Santa Rosa, respondiendo a la solicitud de Espósito Valenti de no compartir más el pabellón con su exnovia y estar más cerca de su familia.

La ministra de Seguridad de la Nación, Patricia Bullrich, se atribuyó el traslado en las redes sociales, pero en realidad fue solicitado por la madre de Lucio. Según pudo saber Diario Textual, Magdalena pidió a la jueza de Ejecución, Marisol Rodríguez, ser trasladada a una penitenciaría en Santa Rosa para estar más cerca de su familia y no compartir espacio con Abigail. El Servicio Penitenciario Federal consideró que la Unidad Penal 13 de Santa Rosa no era adecuada por el perfil criminal de la mujer, recomendando su traslado a Mendoza.
Bullrich afirmó en redes sociales que “se les acabó la luna de miel a las asesinas de Lucio Dupuy”, atribuyéndose la separación de las condenadas y divulgando un video de una reunión con la familia Dupuy. “Las responsables de este crimen ahora estarán separadas y enfrentarán las consecuencias de sus acciones hasta el último día de sus vidas, sin la posibilidad de volver a verse”, declaró.
El 7 de mayo, el Superior Tribunal de Justicia de La Pampa (STJ) confirmó las condenas a prisión perpetua de ambas mujeres, rechazando las apelaciones y la calificación de “crimen de odio” hacia el género masculino. Se espera que las condenadas apelen a la Corte Suprema de Justicia de la Nación para revisar sus sentencias.
Lucio Dupuy, de 5 años, fue asesinado el 26 de noviembre de 2021 en Santa Rosa. Su cuerpo presentaba múltiples lesiones graves y signos de abusos físicos y sexuales. La madre de Lucio y su pareja intentaron cubrir el crimen alegando un falso robo. La autopsia reveló que la muerte fue causada por una hemorragia interna debido a las agresiones. La noche del crimen, las asesinas fueron detenidas y posteriormente condenadas a prisión perpetua.
