MILEI IRÁ A FONDO CON LAS REFORMAS LABORAL, IMPOSITIVA Y PREVISIONAL.
El texto que el Ejecutivo enviará al Congreso plantea una transformación estructural de las relaciones laborales en el país. Entre los principales puntos destacan:
Jornada laboral de hasta 12 horas diarias, con un límite de 60 horas semanales. También se habló de elevarlo a 13 horas por una propuesta empresaria basada en el modelo griego.
Creación de un “banco de horas”, mediante el cual las horas extras se compensarán con días libres en lugar de ser abonadas el doble como «horas extra».
Eliminación de las indemnizaciones por despido, tanto con como sin causa, reemplazadas por un fondo de cese laboral financiado conjuntamente por empleadores y empleados.
Limitaciones para iniciar juicios laborales.
Derogación de los Convenios Colectivos de Trabajo, reemplazados por contratos individuales entre las partes y convenios por empresa.
Flexibilización de las vacaciones, que quedarán a criterio del empleador, quien podrá decidir las fechas e incluso fraccionarlas.
Aumento de la edad jubilatoria: pasaría a 65 años para las mujeres y a 68/70 años para los varones.
Salarios dinámicos con aumentos por «productividad»
Representación sindical con delegados limitada a empresas con más de 50 trabajadores.
Límites al derecho a huelga
El Gobierno argumenta que estas medidas buscan “modernizar las relaciones laborales” y “reducir los costos de contratación” para fomentar el empleo formal. El secretario de Trabajo Julio Cordero incluso, aseguró hace unos días que esta reforma “no viene bajo ningún punto de vista a quitar ningún derecho”. No obstante, las centrales sindicales y sectores de la oposición calificaron la propuesta de “regresiva” y “lesiva para los derechos de los trabajadores”.
